Las criaturas sobrenaturales siempre lograron un importante e influenciante protagonismo en la literatura de todos los tiempos. Desde sus comienzos más remotos, en donde los monstruos sobrenaturales no eran simplemente un mito, si no una verdadera creencia, hasta la mismísima actualidad en donde la ficción, el terror, y el suspenso básicamente logran compenetrarse logrando las tramas más atrapantes por mero goce. Pero quizás entre los más difundidos, para no mencionar los más preferidos, los vampiros han logrado rebosar en un brillante protagonismo desde 1816 hasta la actualidad.
Hoy en día, las sagas vampíricas en donde encontramos las clásicas propuestas de Anne Rice, J.R Ward, e incluso la celebridad del momento gracias a su adaptación cinematográfica (Crepúsculo), Stephenie Meyer han de ser consideradas una de las piezas literarias más preferidas por fanáticos lectores. Sea como sea, las tramas vampíricas actualmente disponen de una gran difusión, además de una gran variedad de material del cual podemos seleccionar nuestro predilecto. Lo que sí no sabemos, o al menos muy pocos conocen, es la verdadera adaptación de género Vampírico-Romántico a la literatura, o simplemente al género vampírico en sí, si así lo prefieren.
John William Polidori, médico y escritor ingles fue el portador de dicho género tan popular incluso hasta la actualidad en la literatura. Desde sus inicios con apenas 16 años en la carrera de medicina, Palidori siempre preferenció primeramente su afán por convertirse en un célebre escritor, tal y como lo eran sus escritores predilectos antes que preferir una larga y exitosa carrera como médico. Por otra parte, su obra más popular y aclamada, El Vampiro (sin mencionar una serie de obras poéticas que si dispusieron de cierto encanto, aunque no la popularidad necesaria como para destacarse) fue la propuesta literaria que haría de este joven escritor el creador de uno de los géneros más imponentes de la literatura, para no mencionar también el cine.

“El Vampiro“, escrito en las tormentosas noches de verano de entre el 16 de junio y el 19 de junio de 1816, como producto de un pacto de escribir entre Lord Byron, Percy Shelley, Mary Shelley, y el mismísimo Palidori claro, constaba en redactar una historia de terror cada uno. Por supuesto, la idea surgió rápidamente después de estar todos reunidos leyendo un libro de Palidori denominado Phantasmagoriana, cuya temática básicamente se rendía antes las leyendas alemanas de fantasmas. Claramente no todos cumplieron con su palabra, siendo solo William y Mary Shelley quienes lograron terminar cada uno una historia. Como detalle, Mary fue la creadora de otra de las obras más populares de todos los tiempos, conocida como Frankenstein.
Por otra parte, la obra de Palidori logro concentrar un gran cambio desde el clásico vampiro del folclore en una personalidad aclamada y conocida. Por lo demás, el libro fue publicado el 1 de abril de 1819 en el New Monthy Magazine, aunque bajo la firma de Byron, y titulada “Una historia de Lord Byron“. Más tarde de todas formas Polidori obtiene su reconocimiento.
Por supuesto, después de dicho ensamble literario se forjo una gran influencia por parte de dicho autor hacia otros. De hecho obras posteriores como Carmilla (1872) de Sheridan Le Fanu, muy popular por cierto, y Drácula de Bram Stoker (1897) dispusieron de una importante base gracias a la mano de William que ayudo a inspirar dichas obras posteriores.
Actualmente, las sagas vampíricas disponen una importante base desde sus comienzos, “Crepúsculo” por ejemplo, de la mano de Meyers, ha logrado un importante reconocimiento, en parte gracias a la creación del genero romántico vampírico. Por último, este tipo de entregas literarias siempre disponen de exigentes y ansiosos fanáticos dispuestos a comprar siempre su último trabajo. Solo resta ver que nos espera en futuro para continuar saciando nuestra sed en literatura vampirica.
Más información sobre este libro: El vampiro